Cómo superar los obstáculos cotidianos
Cuando buscas realizar un proyecto, ya sea personal, laboral o emocional, seguramente no será un camino fácil, sino que a lo largo del mismo tendrás que hacer frente a muchos obstáculos. Cuando esto ocurre a veces nos desanimamos, lo dejamos por imposible o nos dedicamos a darnos cabezazos contra el obstáculo hasta que no podemos más, y en los tres casos terminamos abandonando. Para que esto no suceda, existen formas de manejar nuestros obstáculos sin que ello suponga una pérdida de energía mental ni de ilusión y lograr así nuestro objetivo:

– Ten un plan de acción flexible: Marcarse sólo un camino como posible no es muy aconsejable, porque muchas veces esta idea nos impide ver las puertas que se abren a nuestro alrededor. Cuando llegue a un obstáculo insalvable, piensa en las alternativas que tienes.

– Céntrate en la solución: Al igual que los árboles no nos dejan ver el bosque, a veces nos centramos tanto en el problema que no somos capaces de ver más allá.

Si sólo pensamos en el problema o en el obstáculo, al final sólo conseguiremos sentirnos frustrados. Piensa que siempre hay una solución o una forma de sortearlos y encuéntrala.

Si ves que por muchas vueltas que le des no la encuentras, es hora de desfocalizar tu mente. Para ello tómate un descanso mientras meditas un poco, haces un poco de ejercicio o te dedicas a tu hobbie favorito. De ese modo liberarás tu mente y permitirás que tu parte subconsciente se ponga en marcha.

– Sé creativo: No te limites a las soluciones “usuales”. Escribe en un papel todas las que se te ocurran, incluso aunque te parezcan de lo más peregrino. La creatividad te ayudará a encontrar una solución más adecuada con más rapidez y a ponerla en práctica con más eficacia.