Cómo superar tus propios límites
No existen límites más inamovibles que aquellos que una persona se marca a sí misma a través de ideas que en muchos casos son irracionales. Ideas del tipo “no puedo”, “voy a volver a fracasar”, “no estoy preparado para esto”… El pensamiento produce un sentimiento y a su vez, este sentimiento se muestra en la acción. Un pensamiento positivo produce confianza en uno mismo mientras que una idea negativa es una fuente de autoboicot personal. ¿Cómo superar tus propios límites y ser feliz?

Enfrentando tus miedos

La perspectiva que una persona tiene del miedo cambia de acuerdo a la actitud que adopta frente a éste. Es decir, cuando te quedas paralizado ante un temor, este miedo parece gigante e incluso, imposible de afrontar. En cambio, cuando das un paso hacia adelante para afrontar ese fantasma, se hace cada vez más pequeño. Puede que no llegue a desaparecer del todo, sin embargo, sí se hace más manejable.

Buscando nuevos recursos

Incluso en el caso de que algo parezca literalmente imposible a día de hoy para ti, no significa que debas establecer una deducción del futuro a partir del momento presente. Puesto que puedes buscar el modo de obtener nuevos recursos personales y al tener nuevas herramientas, puede que estés más cerca de tu meta.

Cómo superar tus propios límites

Inténtalo

El único modo de saber hasta dónde puedes llegar en relación con un asunto es intentando lograr esa meta. Si no lo intentas, corres el riesgo de arrastrar la duda crónica de no saber qué hubiese pasado en caso de dar el paso. Y esta duda es más dolorosa incluso que intentarlo y fracasar.

Con frecuencia, las personas boicotean su propio potencial al compararse con los demás. La vida no es una competición sino una camino que recorres en primera persona a tu propio ritmo y velocidad. Brinda cada día por ti y por tu propia felicidad teniendo una actitud optimista.