Cómo superar un ataque de pánico
El ataque de pánico es un trastorno de ansiedad en el que cual la persona que lo sufre siente ataques repetidos de miedo muy intenso a que algo malo vaya a ocurrirle. Una vez que se ha sufrido el primer ataque, a este temor generalizado se añade el miedo de la persona a sufrirlo de nuevo.

El ataque de pánico comienza de repente, y durante el mismo, la persona cree que va a enloquecer , a sufrir un infarto o a morir, todo ello acompañado de una sensación de irrealidad y de una grandísima angustia causada por el miedo. Normalmente te acompaña de síntomas físicos como mareos, nauseas, taquicardia, sudor frío, temblores en los miembros y sensación de desfallecimiento

Para superarlo y evitar que el pánico llegue a su nivel máximo, puedes seguir una serie de pautas:

– En el momento que sientas que aparece el ataque, debes cerrar la boca y respirar profundamente por la nariz. Es por esto que mucha gente respira en una bolsa de papel, ya que el efecto que se consigue es reducir el oxígeno que inhalamos. Normalmente, cuando sentimos pánico, respiramos agitadamente por la boca, y esto hace que el pánico se incremente al “hiperventilarnos”.

A continuación, debemos respirar suavemente por la nariz y mantener el aire durante diez segundos, para después exhalar también por la nariz. Es importante mantener la boca cerrada para que la respiración ejerza su efecto tranquilizador. Finalmente iremos respirando suavemente por la nariz, tratando de que el aire llene nuestro abdomen. Esta respiración nos calmará progresivamente.

– Para evitar la sensación de irrealidad y si estamos sintiendo mucho miedo, deberemos apretar firmemente los pies contra el suelo, concentrarnos en la sensación y mover las piernas alternativa y acompasadamente. Poco a poco este comportamiento nos irá calmando. También nos sirve darnos palmadas de forma rítmica en las piernas, alternando las manos.