Cómo superar un mal día
Todos tenemos días horribles, de esos en los que todo sale mal y parece que los hados se confabulan para que las cosas se tuerzan aún más a cada minuto que pasa y que parece que todo sigue una ley inexorable: todo lo que pueda empeorar, empeorará.

Sin embargo, podemos poner en práctica una serie de estrategias que nos ayuden a superarlo y a no sentirnos derrotados por los acontecimientos de ese día, por muy malos que hayan sido. A la larga, te ayudarán a pasar ese mal trago:

– Distráete: Cuando todo va mal, parece que nuestra mente se orienta hacia pensamientos y sucesos negativos, lo cual hace que nuestra angustia aumente mientas pensamos en todos los sucesos horribles que están por llegar. Por ello, lo mejor es distraerte con algo que te haga pensar en otra cosa.

– Ponte a ordenar un armario o ese cajón de la oficina lleno de papeles que llevas meses queriendo ordenar. Aunque no parezca tener mucho sentido, la sensación de control y de cómo el caos va volviendo al orden te hará sentirte mejor . Inténtalo. Es realmente terapéutico. Eso sí, recuerda que el objetivo es ordenar, no ponerse a revisar todos los documentos o la ropa que lleva años ahí guardada.

– Piensa en cosas positivas que hayas hecho ese día. Incluso en el más terrible que puedas sufrir, seguramente te habrá pasado algo bueno, que te haya hecho esbozar una sonrisa o sentirte bien, ya sea sacar a tu perro a pasear o leer un cuento a tus hijos.

– Finalmente piensa que el día no durará siempre, y, como dice el dicho popular, las cosas se ven mejor por la mañana. Por ello, vete a la cama temprano y espera a que llegue el nuevo día.