Cómo superar una situación de angustia
Cuando estamos preocupados o estresados, sentimos angustia o miedo, es muy habitual que nuestra mente se llene de pensamientos catastrofistas que, antes de que nos demos cuenta, logran que nuestro nivel de ansiedad y miedo se dispare hasta niveles que nos resulta muy difícil controlar, pudiendo desembocar en ataques de pánico, fobias, etc.

Para que esto no ocurra y aprender a mantener la preocupación bajo control, es importante atender tanto al aspecto físico como psicológico de los síntomas.

En el aspecto físico, resulta esencial controlar la respiración. Sin darnos cuenta, cuando estamos estresados o asustados, nuestra respiración se hace superficial y rápida, jadeamos intentando tomar aire, y esta forma de respirar aumenta nuestra ansiedad porque no llega suficiente oxígeno al cerebro.

Por ello, debemos intentar calmar la respiración, haciéndola más lenta y profunda, respirando con el abdomen. De ese modo, notaremos cómo nos relajamos y la situación se vuelve más manejable para nosotros.

El otro ámbito es el psicológico. Aunque respiremos con calma, miles de pensamientos llenos de miedos y preocupaciones cruzan nuestra mente a toda velocidad anunciándonos todo lo malo que puede ocurrir. Para evitarlo, deberemos detener el pensamiento y para lograrlo es esencial que nos concentremos en alguna tarea. Si estás en el trabajo, prueba a concentrarte en ese documento que estás preparando, poniendo mucha atención al os detalles de los que no te sueles ocupar, como los márgenes, el tipo de letra… si te hace falta, cambia de actividad y elige una que te exija estar concentrado.

Si estás en casa, busca una actividad en la que tengas que poner atención, y de ese modo detengas el torbellino de pensamientos. Puedes hacer crucigramas u otros pasatiempos, cocinar un plato complicado que te exija estar concentrado o dedicarte a revisar el presupuesto mensual. Elige la que te resulte más efectiva y habrás logrado superar una situación estresante.