Cómo te influyen las carencias afectivas
El amor es una necesidad básica y universal, a pesar de que no todas las personas tienen la misma capacidad a la hora de expresar sentimientos y compartir cómo se sienten. En más de una ocasión, aquellas personas que se muestran aparentemente frías son las que más necesidad de cariño y afecto tienen. Lo cierto es que las carencias afectivas pueden proceder de la infancia, un periodo de la vida que deja una huella notable en la etapa adulta. Por ejemplo, aquellos niños que perdieron a su madre o a su padre a una edad muy temprana pueden tener una especie de vacío interior. No se trata de que este vacío sea muy grande, se trata sencillamente, de la huella que deja en el alma habrer perdido a una persona tan importante como un progenitor.

Las carencias afectivas deben sólo darte información sobre ti mismo, pero lo que no debes hacer es tomar estas carencias como una forma de protección para alejarte de los demás por el miedo de volver a sufrir. Así se comportan aquellas personas que tras haber sufrido un desamor importante se niegan la posibilidad de volver a confiar en otra persona diferente en el futuro.

El cariño es más que necesario para poder alcanzar el bienestar emocional. Por ello, no sólo debes recibir afecto sino que también debes darlo ya que una de las claves de cualquier tipo de relación se basa en la reciprocidad y en la equidad. Deberás superar las barreras a la hora de aprender a decir te quiero, dar las gracias o expresar sentimientos que te ayudarán a sentirte mejor contigo mismo.

El amor ennoblece el alma de las personas. Pero a veces, dependiendo de la educación que ha recibido una persona le puede llegar a ser más o menos difícil compartir sentimientos.