Cómo tomar distancia emocional respecto de tus miedos
El miedo es libre, tanto, que si le das alas puedes terminar desbordado por los muros mentales que se forman cuando uno centra su atención durante horas en aquello que le preocupa. La optica que produce el miedo tiene un efecto de lupa, es decir, un obstáculo se hace cada vez más grande, hasta el punto de parecer insalvable. De esta forma, se pierde objetividad a la hora de pensar en la situación puesto que la persona se siente diminuta frente a esa amenaza. Para recuperar la perspectiva es indispensable tomar distancia emocional respecto de los temores, marcar un punto de inflexión. ¿Cómo lograr este objetivo?

En primer lugar, aparcando, literalmente, ese miedo durante varios días. Es indispensable tomar una distancia de una forma consciente, centrar la atención en algo diferente y que la mente descanse porque al compás del miedo, termina agotada para tomar decisiones importantes.

Los miedos también se relativizan en la medida en que te mentalizas y te preparas para afrontar una situación así. Sin embargo, las pruebas que pueden generarte cierto temor, por ejemplo, un examen importante, también son las que pueden desgastarte a nivel interno al ser un reto que tienes que superar a largo plazo. El mejor modo de superar un miedo es tener un plan de acción para superar una prueba y cumplirlo al cien por cien. Del mismo modo, es indispensable aprender a pedir ayuda en el momento oportuno para superar un temor.

Escribe sobre un papel aquello que te asusta, o si lo prefieres también puedes dibujarlo. De esta forma, ese miedo se convierte en algo externo a ti que puedes observar como si fueses una persona distinta. Para marcar distancia respecto del miedo intenta aconsejar a una persona aquello que debería hacer en una situación así, imagina que es una persona a la que quieres, quien está sufriendo por lo mismo que te pasa ahora.