Cómo tratar con personas competitivas
A menudo, nos encontramos con personas que convierten todo en una competición por demostrar quién es el mejor. Ya sea en nuestro mismo entorno familiar, habitualmente entre hermanos, de amistad o, más comúnmente, en nuestro trabajo, esa competitividad les lleva a luchar constantemente por quedarse con todo el mérito de cualquier proyecto y quedar por encima de los demás.

Según los expertos, las personas muy competitivas suelen tener una autoestima frágil, lo que les lleva a compararse constantemente con los otros para asegurarse de que lo están haciendo bien o de que son superiores a los demás. Aunque un cierto grado de competitividad siempre es positivo, pero si lo llevamos al extremo, podemos acabar nosotros mismos dentro de una espiral de competición sin fin, estresados y ansiosos, o bien sentirnos inferiores o con poca valía por no actuar del mismo modo. Para que esto no nos ocurra, es aconsejable saber cómo tratar este tipo de personas:

Es importante no personalizar, sabiendo que su comportamiento no está dirigido contra nosotros en concreto, sino que él o ella considera competidores a todos los que están a su alrededor. De ese modo, evitaremos sentimientos de resentimiento, rabia o victimismo y será más fácil no entrar en su dinámica.

Esto se debe a que, en muchas ocasiones, las personas competitivas intentan utilizar nuestros miedos e inseguridades contra nosotros, haciéndonos dudar de nosotros mismos. Es importante mantener la calma y no asumir lo que nos digan, mantener la seguridad en nosotros mismos, mantener la calma y tratar de no llegar a enfrentamientos personales que nos pueden resultar muy desagradables.

Si tenemos que trabajar o cooperar con esa persona, es más fácil llegar a un acuerdo planteando nuestras ideas involucrándole a él, con frases como “conozco una técnica que nos puede ayudar, facilitar, etc.”. De este modo, se sentirá seguro y será más sencillo colaborar con él.