Cómo tratar con un hijo adolescente
Hablar con un hijo adolescente no resulta fácil. Los múltiples cambios físicos y mentales que se producen a esa edad hacen que se encierren en sí mismos, se sientan incomprendidos y que los padres están continuamente inmiscuyéndose en su vida, sus decisiones y su intimidad.

Esta dificultad, sin embargo, no debe impedirnos intentarlo, ya que una buena comunicación con nuestro hijo, aunque no sea muy fluida, puede ayudarnos a evitar problemas en el futuro, además, de fortalecer la confianza y mejorar las relaciones una vez haya terminado dicha etapa.

Recordarnos a nosotros mismos

De cara a comprenderle mejor, un buen ejercicio es recordar cómo éramos nosotros a su edad, cómo nos sentíamos y nos hacían sentir nuestros padres. Aunque la educación y las relaciones han cambiado, las formas de sentirse son parecidas, y ponernos en el lugar del otro nos resultará muy útil.

Razonar

El adolescente, para definirse a sí mismo y reafirmarse, desafiará nuestra autoridad. Esto no debemos personalizarlo, a menos que ese desafío comporte conductas excesivamente agresivas o peligrosas. Aunque hay límites que deberemos imponer, deberemos también dejarle espacio para que el nos exprese sus razones y nosotros las nuestras, dialogando.
También, en lugar de prohibir una conducta sin más, podemos darle una o varias opciones que satisfagan a ambos.

Sé creativo

Cómo tratar con un hijo adolescente
Es importante, a la hora de tratar con un adolescente, ser creativos, especialmente aquellos padres que pertenecen a una generación en la que no tenían más opción que obedecer a los suyos propios. No pensemos que hay un solo camino para llegar a un acuerdo o solucionar una situación, sino que, teniendo en cuenta la personalidad de nuestro hijo, deberemos ser imaginativos y buscar soluciones alternativas.
En caso de que la comunicación sea imposible o el desafío a nuestra autoridad sea extremo, es aconsejable consultar con un profesional para que nos proporcione estrategias para comunicarnos con él.