Cómo vencer el miedo al dentista
Casi todos nosotros tenemos miedo de ir al dentista. La idea de que vamos a estar sentados en la silla, inmóviles durante el tratamiento o el hecho de que podamos sentir algún dolor durante el mismo hace que muchas veces pospongamos la visita al odontólogo hasta que ya no tenemos más remedio que acudir a la consulta. Sin embargo, existen personas cuyo miedo es tan grande que no acuden ni siquiera cuando sienten un gran dolor o tienen un gran problema dental. Estas personas padecen odontofobia (fobia al dentista).

Para vencer el miedo al dentista se pueden seguir una serie de pautas:

– Comprender que cada persona es diferente. A veces esta fobia se genera tras escuchar una historia de alguien que cuenta lo mal que lo ha pasado en la consulta. Sin embargo, eso no significa que a ti te vaya a ocurrir lo mismo.

– Muchas veces más que miedo al tratamiento en sí se tiene miedo al dolor. Sin embargo hoy en día es raro que los pacientes sientan dolor o molestias. Para evitar esto lo mejor es hablar antes con el dentista y explicarle nuestro temor. Los dentistas son comprensivos con este aspecto y suelen dar explicaciones tranquilizadoras antes de los tratamientos.

– No llegues demasiado pronto: A veces, por los nervios, acudimos a la consulta mucho antes de la hora de la cita. Durante ese tiempo, si no estamos entretenidos, nuestra mente se disparará y nuestro miedo crecerá casi sin darnos cuenta. Para ello lo mejor es acudir con poca antelación, llevar algo que nos distraiga durante la espera (un libro, música) y si sentimos que nos invade la ansiedad hacer ejercicios de relajación o respiración que nos relajen poco poco.