Cómo ver el lado bueno de las cosas
Todas las cosas tienen un lado bueno y otro, menos bueno, un color amable y otra tonalidad más oscura. Por tanto, un mismo hecho puede ser interpretado desde diferentes puntos de vista. Al final, eres tú quien decide con qué se queda. La historia que te cuentas a ti mismo es la que al final tiene validez para ti. Pero esa lectura consciente que haces de la realidad puede potenciarte en positivo o limitarte en negativo.

Cómo ver el lado bueno

Para ver el lado bueno, intenta cambiar las gafas de la negatividad para captar todos los matices que hay en la realidad. Desde la miopía mental, muchas veces, somos incapaces de ver grandes tesoros en la rutina cotidiana, momentos que hacen que la vida merezca la pena. Por el contrario, en más de una ocasión, quedamos cegados por el dolor de que las cosas no sean tal y como a nosotros nos gustaría.

Relativiza tus expectativas, intenta aparcar el egoismo natural que está en el corazón de todo ser humano, abre tu mente, mira más allá de ti, e intenta rescatar la mirada de ese niño interior que está dentro de ti para ver las cosas con la misma inocencia que cuando tenías siete años.

Cómo ver el lado bueno de las cosas

El optimismo está dentro de ti

Cuando aprendas a ver el lado bueno de las cosas, te darás cuenta de que el optimismo no está fuera de ti, sino en ti: nadie puede dar aquello que no tiene. Por tanto, cultiva tu mundo interior con belleza porque la belleza potencia de una forma directa el pensamiento positivo: aprecia el arte, sigue formándote, saborea los grandes momentos que compartes con tus amigos, aprende a escuchar…

En la actualidad, existe una película fantástica en la cartelera que es un canto al pensamiento positivo: El lado bueno de las cosas.