Compartir más tiempo con los padres
Entre padres e hijos existe una diferencia generacional. Dicha diferencia pude suponer una distancia en ciertas etapas de la vida, por ejemplo, cuando el hijo es adolescente. En ese caso, prefiere estar con su grupo de amigos, hablar sobre temas de su edad. Sin embargo, en la etapa adulta, padres e hijos nuevamente vuelven a acercarse en una relación de mayor igualdad. Pero los padres son el referente más importante que tenemos en la vida, las personas que nos marcan y que dan lo mejor de sí mismos por la familia que han formado. Por ello, merece la pena compartir más tiempo con ellos, asumiendo, precisamente, que por ley natural, ellos marcharán de este mundo antes que sus hijos.

El ser humano comete el error de valorar muchas cosas cuando las ha perdido. Por ello, conviene no esperar a que sea demasiado tarde para aprender a decir te quiero, tener gestos de cariño y pasar el máximo tiempo posible con los padres. Además, hay que tener en cuenta, que conforme se hacen mayores, también necesitan más protección, más cariño, más fuerza y motivación.

Y además, los padres, aunque no lo digan, esperan recibir de sus hijos el cariño que ellos han dado durante toda la vida. Por ello, así como en la niñez, existen niños que pueden tener carencias afectivas por no haber recibido demasiada atención por parte de sus padres, también sucede a la inversa: en la vejez, algunos padres tienen carencias afectivas y vacío porque sus hijos no se dan cuenta de que la realidad es otra. Es decir, de que deben dar lo mejor de sí mismos en vez de centrarse en recibir. Los planes familiares son gratificantes y además, también es positivo hacer fotografías para tener recuerdos de esos instantes más allá del tiempo. Cuida de tus padres y disfruta de su compañía.