Complejo de inferioridad en el trabajo
Las personas no nos comportamos exactamente del mismo modo en todos los ámbitos de nuestra vida. Esto no tiene nada que ver con tener doble personalidad ni nada parecido. Se trata sencillamente, de que nos movemos de una forma o de otra dependiendo de cómo nos sentimos de cómodos en un ambiente determinado o en la compañía de algunas personas. Por ejemplo, es habitual que personas que son muy sociables en su vida personal, que tienen muchas amistades y buen nivel de comunicación en las relaciones, puedan arrastrar inseguridades en el terreno laboral donde sufren porque tienen complejo de inferioridad. Es decir, tienen la sensación de que siempre existe alguien mejor en la empresa o en una entrevista de trabajo.

Esta sensación nace sencillamente, porque estamos en una sociedad en la que nos hemos acostumbrado a compararnos. Las comparaciones siempre son odiosas pero se hacen. Por ejemplo, en el terreno de la belleza, es habitual que a una mujer se le compare con el prototipo de delgadez actual (en tanto que se encuentre cercana o lejana de dicha imagen). Las comparaciones vienen incluso desde la cuna cuando los padres empiezan a analizar los parecidos del bebé que quedan al amparo de la mera subjetividad. ¿Cómo afrontar el complejo de inferioridad en el trabajo? ¿Cómo se hace frente a la inseguridad?

Adopta la actitud adecuada y asume que irás tomando más seguridad en la medida en que tomes más experiencia. Es decir, en muchas ocasiones, la inseguridad no es un síntoma de falta de autoestima sino de falta de experiencia en el terreno laboral. Esto suele suceder a los recién licenciados que encuentran su primera oportunidad dentro de la empresa.

Por otra parte, asume con toda la naturalidad del mundo que en el camino te encontrarás con profesionales más formados, cualificados y competentes. Pero aprende de ellos para superarte a ti mismo e intenta dar siempre lo mejor de ti en la oficina para que tú puedas sentirte orgulloso de la labor que realizas sin tener que esperar la aprobación o el reconocimiento del jefe. Mucha suerte.