Complejo de inferioridad en una entrevista laboral
Hoy día, muchas personas esperan con tal nivel de ilusión y de desesperación una llamada para una entrevista de trabajo, que cuando suena el teléfono móvil, la ilusión es inmediata. Dicha ilusión es la mayor fuerza para ir con ganas a la entrevista, pero a la vez, la presión también es una fuente de ansiedad y de desesperación. ¿Cómo se puede reducir el complejo de inferioridad en una entrevista de trabajo?

En primer lugar, racionalizando el sentimiento ya que en esencia, ninguna persona es inferior a otra. Puede que tu formación no sea tan perfecta como la de otros candidatos, sin embargo, hoy día las empresas buscan mucho más que formación. Por ello, puede que compenses dicha carencia de conocimiento con habilidades sociales positivas o con iniciativa. Es decir, el modo de ser y el carácter es un plus.

Además, cuando vayas a una entrevista de trabajo no debes pensar en nadie más. Así evitarás comparaciones. Céntrate en ti mismo y en hacerlo lo mejor posible. Puedes pensar en posibles respuestas a las preguntas frecuentes en una entrevista laboral. Cuida también tu lenguaje corporal, por ello, mira a los ojos del entrevistador cuando le hables. Siéntate con la espalda recta. Y especialmente, debes sonreír de vez en cuando. Todo esto de una forma natural y no artificial.

Para darte fuerza, piensa en todos los retos que has superado en tu vida y que en su momento, te parecieron imposibles. Además, también conviene relativizar y el hecho de que no seas el candidato elegido para un puesto laboral no te resta ni un ápice de tu valor. Piensa que eso significa que algo mejor te espera en el camino de la vida.