Comprender sin juzgar
Escuchar parece algo sencillo en apariencia, sin embargo, se trata de algo que muy pocas personas hacen bien cuando hablamos de una conversación profunda en la que se vuelcan expectativas, deseos, intimidad y vivencias. Es decir, cuando alguien te abre su corazón deberías valorar ese hecho, sentirte afortunado y das las gracias aunque sea a nivel interno.

Es decir, sentirte afortunado porque alguien vio algo bueno en ti y confió. Sin embargo… ¿Qué hacemos en muchas ocasiones? En lugar de lograr la empatía perfecta de respetar el modo de sentir y de pensar del otro, lo que se hace es establecer juicios de valor, restando importancia al sufrimiento ajeno, pensando que se trata de un dramatismo del otro o que, simplemente, debería tomarse las cosas de otra manera para aprender a vivir mejor.

Cuando alguien abre su corazón, especialmente, cuando es alguien que se piensa mucho las cosas y da mucho valor al hecho de tomar la iniciativa de confiar en el otro, cuando se encuentra en el otro con alguien que le cuestiona en vez de comprenderle, tiene la sensación de encontrarse con un muro de hormigón que le causa dolor y tristeza.

Todos aspiramos a rodearnos de personas que nos ayudan a crecer, que nos dicen las cosas que podemos mejorar (pero también que nos dicen las muchas cosas buenas que tenemos) sin hacernos sufrir. ¿Por qué? Porque cuando se causa sufrimiento en el otro, al no saber respetar de la forma adecuada su dolor, lo que hacemos es que el otro se cierre y tarde mucho tiempo en volver a confiar.

Este tipo de situaciones suelen ser habituales al principio de la amistad o del amor cuando no se conoce bien al otro y se producen malentendidos o situaciones más tensas. Es por ello que merece la pena dar más oportunidades por ambas partes y valorar las buenas intenciones del otro aunque tal vez, no haya sabido hacerlo de la mejor manera. Todos hemos estado en algún momento en ambos lados de esta historia. Es decir, en algún momento no nos hemos sentido apoyados y escuchados por el otro, pero en otras mucha situaciones, no hemos sabido escuchar a otra persona que estaba mostrando su dolor ante nosotros.