No te conformes con un amor a medias
El deseo de amar y de ser amado, el anhelo de ser correspondido por otra persona puede hacer que como consecuencia de la ilusión, la persona se quede estancada en una historia que repite el esquema de “ni contigo, ni sin ti” o una historia en la que más allá de las posibles evidencias, la relación nunca se concreta. Entonces, la persona vive con la ansiedad de no saber exactamente qué vinculo afectivo tiene con la otra persona o qué puede esperar.

Existen situaciones de ambigüedad que muestran un amor a medias. Un amor que solo está en el corazón de uno de los protagonistas de una historia ya que el otro, tiene una película totalmente distinta. Y es ahí donde se produce el desengaño, al tomar conciencia de que la otra persona no está en el mismo punto, ni camina al mismo ritmo.

La falta de claridad en la relación

Todo aquel que ha vivido una situación de este tipo en algún momento de su vida sabe que esta situación resulta agotadora en sí misma y que la paciencia tiene un límite. Y además, es muy sano que incluso la paciencia se agote en estas situaciones porque eso te ayuda a darte cuenta de que estás cansado y ya no quieres perder más tiempo en una historia que te devuelve tan pocas satisfacciones y tantos desencantos.

Un amor a medias es aquel en el que la historia no avanza y en el que la película mental y la realidad no encajan como en un espejo. La realidad produce el dolor de la inseguridad constante al no poder poner palabras claras que describan la historia de una forma objetiva.

No te conformes con un amor a medias

Tomar distancia

Es cierto que la ambigüedad de una de las partes no ayuda a la otra a clarificar sus sentimientos. Por esta razón, para no alimentar este juego psicológico, el enamorado tiene que tomar distancia en algún momento y alejarse. Ya que así verá las cosas con mayor claridad.