Consecuencias del miedo a la soledad
El miedo a la soledad produce consecuencias negativas que repercuten precisamente en las relaciones sociales que mantiene una persona. Este temor a la soledad puede ser la causa por la que una persona mantiene relaciones que no le enriquecen a nivel emocional como una vía de escape para evitar el vértigo de estar solo.

El miedo a la soledad también impide disfrutar de la libertad de convertir esos espacios de soledad en la ocasión para disfrutar de planes que muchas personas vinculan con la idea de hacerlos en compañía: ir al cine, salir a comer a un restaurante, ir al teatro, pasear… Cuanto mayor es el nivel de autonomía que tiene una persona, mejor se siente consigo misma.

Consecuencias del miedo a la soledad

Baja autoestima

El miedo a la soledad también está respaldado por una autoestima baja. La persona tiene una noción equivocada de la felicidad al asociarla directamente con la vida en pareja. Los estereotipos de la felicidad causan mucha frustración a quienes sienten que no encajan en la norma de aquello que es socialmente establecido.

El miedo a la soledad produce tristeza, amargura, dolor, miedo al futuro y cansancio. También incrementa el pensamiento negativo y la ansiedad.

Sensación de desamparo

La soledad también produce la sensación de desamparo y desprotección de aquel que teme estar a solas consigo mismo porque se aburre o porque el tiempo le parece de menor calidad que cuando está en compañía. El temor a la soledad puede ser el motivo por el que una persona continúe con una relación de pareja que no le hace feliz pero que le salva aparentemente de una etapa de soledad.

Y es que, conviene puntualizar, que quien tiene miedo a la soledad olvida con mucha frecuencia que este sentimiento también se puede sufrir estando rodeado de gente.