Consejos básicos para hacer una terapia psicológica
Hacer una terapia psicológica es una experiencia de salud emocional para la que, en primer lugar, debes tener presente que la paciencia es inherente al éxito del proceso. Es decir, es posible que no observes resultados visibles a corto plazo, sin embargo, eso no significa que no se estén materializando las condiciones necesarias para tu desarrollo personal.

Una de las críticas frecuentes que reciben los psicólogos es que manejan tarifas muy altas por sus servicios. A este respecto, conviene puntualizar que dichas tarifas no remiten únicamente al tiempo de consulta sino también, al tiempo que dedica el profesional a la prepearación de la nueva sesión y también, a la realización del informe de cada encuentro.

Beneficios de la ayuda emocional

Pero además, puedes encontrar en el sector profesionales que manejan tarifas muy diferentes. A este respecto, no tomes el factor precio como un valor diferencial, es decir, el más caro no es el mejor profesional. Tu elección también debe basarse en otros factores: formación, posicionamiento online del experto y atención al paciente.

Cuando una persona realmente necesita de la ayuda de un psicólogo, esta ayuda no es un gasto sino una inversión en su salud. Sin embargo, tampoco es positivo frivolizar con lo que implica la visita al psicólogo porque como ser humano, existen otras muchas ayudas que en muchos momentos pueden ser mucho más necesarias que la de un psicólogo.

Por ejemplo, una conversación profunda con un amigo, un cambio de hábitos en el estilo de vida, la asistencia a un taller de crecimiento personal, la lectura de un buen libro…

Consejos básicos para hacer una terapia psicológica

El intrusismo profesional que sufren los psicólogos

La ayuda de los psicólogos es muy importante para fomentar la salud emocional. Pero no hasta el punto de minimizar el potencial del ser humano estableciendo una relación de dependencia respecto de estos profesionales de la salud. Es decir, pasar por una situación difícil, no es sinónimo, de tener que ir al psicólogo, a modo de causa y efecto.

Algunos profesionales hablan sobre el intrusismo profesional que sufren ante el auge del coaching y otras disciplinas. Sin embargo, conviene puntualizar que los coaches verdaderamente éticos y profesionales saben cuál es su campo de actuación y nunca atienden casos vinculados con la salud mental que, deben ser tratados por expertos en psicología.

Consejos básicos para hacer una terapia psicológica
A este respecto, también conviene puntualizar que la profesionalidad de un psicólogo no es inherente al hecho de que haya finalizado su preparación previa. Los psicólogos también deben potenciar la autocrítica para mejorar sus competencias a través de las observaciones constructivas de los pacientes. Por tanto, en cierto modo, el vínculo entre psicólogos y pacientes es bidireccional. Una de las críticas frecuentes que reciben los psicólogos no solo tiene que ver con el precio de cada sesión sino también, sobre cómo en algunos casos, los pacientes tienen la sensación de que el proceso se está alargando más de lo necesario.

Para hacer un proceso psicológico, es muy importante que encuentres a un experto que en el trato personal te inspira la confianza necesaria para abrir tu corazón. Esta confianza es un valor que incrementa la recuperación personal y mejora el nivel de implicación por parte del paciente en su experiencia de autoconocimiento.