Consejos para ser constante en la vida
Tenemos muchas creencias interiorizadas como sinónimo de éxito. Sin embargo, también es aconsejable corregir algunas ideas internas porque no rigen la realidad de la vida.

Una de las creencias que debemos modificar para no frustrarnos antes de tiempo es ser realistas y asumir que todo esfuerzo no siempre conduce al fin deseado, es decir, la recompensa no siempre está a la vuelta de la esquina conectando con la intención inicial que motivó una acción.

El verdadero premio en la vida es otro y en muchos casos, reside en el valor de la constancia como un fin en sí mismo. Es decir, mientras que otras cualidades de tu carácter pueden ayudarte en una situaciones pero no en otras. Por el contrario, ser constante es un salvavidas emocional que siempre te ayudará a tirar para adelante. Tomar conciencia del significado de esta fortaleza personal es el mejor modo de cultivarla como un carácter.

Consejos para ser constante en la vida

Consejos para ser constante

Existe un principio básico que podemos marcarnos como una buena brújula de gestión del tiempo: termina todo aquello que hayas empezado. Haz pocas excepciones a la norma en este sentido. Algunas personas tienden a abandonar un proyecto a las pocas semanas de haberlo emprendido, de este modo, se sienten como con las manos vacías por tantas vivencias vividas desde la superficialidad.

Tu constancia aumenta cuando asumes que te comprometes con los proyectos que inicias, y si no estás dispuesto a asumir este compromiso, no los empieces. Como digo, claro que se pueden hacer algunas excepciones a la norma pero no hasta el punto de convertir en habitual el actuar por puro apetecer en cada momento.

La constancia se alimenta de conceptos que pueden resultar poco agradables, como por ejemplo, deber y obligación. El ejemplo de tenistas de élite que han alcanzado la cima es un ejemplo de las horas de esfuerzo, sacrificio y dedicación constante que existe detrás de los resultados alcanzados.

La constancia surge de un aprendizaje personal. Es decir, nos sentimos más plenos y realizados cuando estamos implicados en un proyecto que cuando la apatía sea una norma habitual en nuestros días. Para ser constante es gratificante encontrar un sentido constructivo al esfuerzo.

A través de tu superación, creces como persona, avanzas en la vida, perfeccionas tus talentos y reduces tus limitaciones. Si pones en una balanza todo aquello que te da y lo que te quita el esfuerzo, te darás cuenta de que todo lo que suma siempre es más vital.

Consejos para ser constante en la vida

Proyección de futuro

En los libros de autoayuda leemos el mensaje constante de que hay que vivir el presente. Sin embargo, desde mi punto de vista, la constancia tiene que ir de la mano de la proyección del futuro. Es decir, a través de tus acciones, te proyectas a ti mismo en ese mañana que te gustaría alcanzar y en el modo en el que te gustaría vivirlo. A través de tus acciones presentes siembras la semilla del porvenir.

Para ser constante en la vida, toma como referencia el ejemplo de esas personas de tu entorno o de profesionales a quienes admiras por sus valores de superación, lucha y fuerza. Para ser constante en la vida solo tienes que querer serlo, encontrando fuentes de inspiración para seguir adelante amando con el corazón la vida como una experiencia vivida con los cinco sentidos.