Consejos para no acumular asuntos pendientes
Cuando se convierte en hábito la tendencia a posponer una decisión para otro momento mejor, entonces, la persona llega un momento en el que está desbordada por tantos asuntos que tienen un peso infinito sobre su espalda. Posponer no es un problema hasta que se conviete en norma. ¿Cómo evitar posponer asuntos pendientes?

Plan de acción

En primer lugar, es mejor afrontar ese malestar puntual y momentáneo que puedes experimentar al tomar una decisión que te incomoda, que cargar con un peso mayor a largo plazo. Si tienes que hacer una gestión determinada, intenta hacerla por la mañana. Es el momento del día en el que tienes más energía pero además, al acabar con la tarea, te liberas y te sientes mejor. Por ello, tienes el resto del día para celebrar esa satisfacción por el deber cumplido.

Una de las fórmulas para premiarte por el esfuerzo realizado parte de lo esencial que es equilibrar en la balanza, el dolor del esfuerzo con el placer de la recompensa posterior. Puedes programar un plan que te guste, reforzar tu descanso, darte un capricho…

Consejos para no acumular asuntos pendientes

Utiliza una agenda para gestionar tu tiempo

Además, el hábito de utilizar una agenda para anotar las tareas pendientes de realizar y concretar el día y la hora en la que gestionar ese asunto, es una buena técnica para clarificar las gestiones. En ese caso, consulta cada noche, qué tareas tienes pendientes para el día siguiente. De este modo, te mentalizas.

Por otro lado, también es recomendable que identifiques en qué áreas tienes una mayor frecuencia a posponer. Identificar las áreas de mejora es el primer paso para poder corregir esos hábitos. También puedes pedir ayuda. Elabora una lista con aquello que ganas al afrontar a tiempo un asunto y otra lista, con todo lo que pierdes. Al posponer decisiones, conviertes en urgente algo que en un principio, no lo era.