Consejos para analizar el pasado
El pasado es una parte irreal del tiempo, en tanto que lo que ya pasó, ya no existe. Forma parte de la historia de tu vida, es decir, es el paso previo hacia este presente que te constituye en tu identidad. Sin embargo, algunas personas otorgan tanto peso al ayer que conviene mirar al pasado con objetividad. Y es que, después de los años también existe mucha recreación en algunos recuerdos y se comete el error de creer que cualquier tiempo pasado fue mejor. Nunca olvides que el mejor momento de tu vida es este instante, así que siéntete afortunado por estar aquí y ahora.

Es muy fácil mirar desde la comodidad del presente, el camino recorrido. Sin embargo, aprende a comprenderte. Es decir, todos los actos de tu pasado están justificados si actuaste de la mejor forma posible en base a tu grado de conocimiento y al grado de madurez del momento. Los años aportan experiencia, sentido común y sensatez. Se trata de un proceso natural que han vivido incluso, los hombres más sabios.

A la hora de recordar el pasado, existe el peligro de centrar la atención únicamente en un punto en concreto, por ejemplo, en algo que te causó dolor. La vida es muy amplia y variada, por tanto, rescata del baúl de los recuerdos, las emociones gratificantes, las amistades que has tenido, las experiencias diferentes… No reduzcas tu pasado a cuatro momentos porque resulta injusto desde un punto de vista emocional.

Analiza tu pasado desde la perspectiva del agradecimiento. Siéntete afortunado por todo lo que has vivido. Incluso por el sufrimiento que por suerte, has sueperado. Siéntete cómodo con tu pasado, acéptalo porque es la única forma de vivir mejor el presente y abrir las puertas del mañana con fuerza y seguridad en ti mismo.