Consejos para no desanimarte
El desánimo puede hacer acto de presencia en la vida de una persona que experimenta tristeza y cansancio ante un reto determinado que empieza a mostrarse difícil de alcanzar. El desánimo puede surgir en objetivos muy elevados pero también, en otros que no lo son tanto. ¿Qué hacer para perseverar más allá del desánimo?

Poner la mirada a largo plazo

Cuando nos desanimamos, nos centramos en exceso en cómo nos sentimos en este momento y en cómo es una situación ahora. Sin embargo, para recuperar la perspectiva real de la situación es muy importante analizar las consecuencias que pueda tener a largo plazo el hecho de tirar la toalla antes de tiempo: ¿Cómo te sentirás dentro de unos meses por ello?

Tira la toalla durante unos días o algunas semanas

Puedes tomarte un descanso para recuperar fuerzas. Aparcar por completo un asunto determinado durante unos días o semanas y centrarte en objetivos distintos. Darte un tiempo y hacer una pausa es un acto de higiene mental muy positivo.

Busca el consejo de un amigo

Los consejos externos no deben de tomarse como mandatos inamovibles sobre aquello que debes hacer sino como un punto de vista externo que puede aportarte luz y confianza. Buscar el consejo de un buen amigo, con quien tienes un grado de conexión emocional notable, te ayudará a sentirte mejor.

Consejos para no desanimarte

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Existen personas que se desaniman en exceso por el miedo al fracaso. Sin embargo, si lo peor que puede ocurrir al luchar por un objetivo es el fracaso, entonces, merece la pena intentarlo. Ya que el verdadero fracaso es tener la duda eterna de no saber qué hubiese pasado en caso de arriesgar. Valora el aprendizaje que adquieres durante el camino a realizar. No te centres, únicamente, en la meta.