Consejos para no quedarte en blanco en un examen
La presión excesiva es una de las causas por las que muchas personas se quedan en blanco en un examen. Resulta una situación frustrante porque en ese caso, mientras que la persona es consciente de que ha preparado su examen, el profesor se queda con la impresión de que ese alumno no se ha esforzado. Aunque la situación es incómoda, analizada a tiempo para hacer cambios, puede ser una oportunidad de aprendizaje muy positiva.

Estudiar para el examen

Muchos alumnos cometen el gran error de dejar todo para el último momento, estudiar de forma intensiva los días previos al examen y soltarlo todo el día de la prueba sin mayor profundización y reflexión. Por ello, lo más importante es llevar siempre los contenidos al día porque cuando actúas de esta forma, tienes tiempo de madurar, meditar y asentar mucho más esos conocimientos que en vez de memorizarlos como una máquina, los has hecho tuyos porque han pasado por el filtro de tu sentido crítico.

Consejos para no quedarte en blanco en un examen

Relativizar el suspenso

Es importante relativizar un suspenso. Las personas excesivamente perfeccionistas y exigentes consigo mismas hacen un drama de una mala nota. Y en realidad, no pasa absolutamente nada por tener un cuatro en un examen teniendo en cuenta que esa nota también te enseña algo muy importante: en la vida, muchas veces, para lograr el éxito tienes que esforzarte mucho más todavía, no todo tiene que salir bien a la primera y porque alguien haya sacado una mala nota en un examen, no significa que en un futuro próximo no pueda aprobar.

El gran peligro de quien suspende un examen es el diálogo interior que surge a partir de esa prueba: “No sirvo para estudiar”, “todo me sale mal”. Después de un suspenso es importante hacer cambios: incrementar las horas de estudio, buscar si es necesario un profesor particular (especialmente, en caso de que sea una aisgnatura numérica). El día anterior al examen, duerme ocho horas, con normalidad.

El día anterior puedes quedar con un compañero que sabes que también se toma las cosas en serio para comentar dudas y preguntas ya que este ejercicio sirve para reforzar el conocimiento. Como decía Platón, las verdaderas ideas surgen a la luz de una conversación entre amigos.