Consejos para planificar menos las cosas
En la vida, el equilibrio siempre muestra la clave del bienestar emocional. Sin embargo, ese equilibrio no siempre es fácil de alcanzar y tenemos que trabajar para ajustar los ritmos internos. Así sucede con la planificación. Una habilidad importante en la vida porque sería un caos vivir al compás de la improvisación constante. Pero también, una falta de libertad total cuando la persona se vuelve rígida e inflexible y sufre ante el más mínimo imprevisto. ¿Cómo aprender a fluir y a planificar menos las cosas viviendo en contacto con el presente que es lo que de verdad importa?

Planes de última hora

No se trata de decir sí a todos los planes de última hora que te proponen pero sí de aceptar aquellos planes que te motivan no sólo por la actividad en sí misma sino también, por la compañía. Estos planes de última hora son fantásticos para romper la rutina y una alegría que se presenta en forma de regalo inesperado cuando un amigo te llama por teléfono para darte una idea.

Otro consejos de coaching para planificar menos las cosas es delegar en manos del otro acompañante el contenido del plan en ciertos momentos. Por ejemplo, deja que sea tu amigo o tu pareja quien elija la película que vais a ver en el cine, el lugar en el que quiere tomar un café o el sitio que le apetece ver. Cuando delegas en manos de otro, confías. Las personas que lo planifican todo tienden a sentirse un tanto incómodas ante este tipo de cambios imprevistos. Pero convivir con la incomodidad es la única forma de afrontarla y superarla.

Consejos para planificar menos las cosas

Cómo programar la agenda

Las personas que lo planifican todo suelen llevar consigo una agenda. En ese caso, lo adecuado es que en la planificación diaria siempre se deje un par de horas libres abiertas a los posibles imprevistos que pueden darse en la rutina cotidiana.