Consejos para que te duela menos, aquello que te hace sufrir
Podría parecer una contradicción: ¿Es posible dejar que duela aquello que hoy causa dolor y sufrimiento? ¿Es posible actuar con indiferencia ante el malestar interno? Sin duda, es imposible que algo que hoy causa un dolor en grado diez, desaparezca, sin embargo, sí es posible minimizar esa sensación de fracaso interno centrando la atención en un tema diferente. Aunque el dolor está ahí, la sensación de sufrimiento se alivia cuando logras concentrarte en algo distinto, por ejemplo, el trabajo. En cambio, cuando durante todo el día das vueltas a la cabeza alrededor de este tema, lo que haces es aumentar la herida como si tuvieses una lupa de doble aumento.

El primer paso para que no te duela aquello que te hace sufrir es identificar tus emociones y tus sentimientos. Por ejemplo, si tomas conciencia de que una persona siempre te deja con la sensación amarga de la decepción, puede que en algún momento tomes conciencia de que algo no va bien y necesitas protegerte de esa persona tomando distancia.

Para que te duela menos aquello que te hace sufrir es fundamental que tengas la actitud esperanzada de que esto pasará. Es decir, la tristeza tiene un punto y final, se acaba. Solo durará siempre si tú quieres que dure, es decir, si te niegas a avanzar. Existen personas que se recrean día tras día en un dolor pasado, pierden el tiempo, un tiempo precioso que ya no vuelve nunca más. Por ello, recuerda que el periodo de duelo tiene principio y final. Si después de un año de haber sufrido un golpe emocional, sigues sintiéndote débil, puede que haya llegado el momento de pedir ayuda. Todavía existen personas que tienen prejuicios negativos a la hora de ir al psicólogo pero esta es la mejor opción en aquellos casos en los que sientes que tú solo no puedes con la situación.