Consejos para rescatar lo mejor de tu pasado
El ayer ya forma parte de la historia, sin embargo, ningún ser humano puede desvincularse de aquello que ha hecho. Por mucho que haga años de ciertas acciones y de ciertos momentos. El recuerdo, la memoria y la conciencia nos hacen permanecer, de forma clara, atados al ayer. Sin embargo, de una forma libre, conviene que te eleves por encima del propio camino trazado para realizar una selección. Se trata de traer a tu presente, lo mejor de tu pasado para hacer una limpieza mental. Es decir, para dejar de lado el rencor, la pérdida, el dolor, la tristeza… ¿Cómo rescatar lo mejor de tu pasado?

En primer lugar, recordando todos los buenos momentos compartidos junto a amigos y familiares, las experiencias gratificantes, los retos alcanzados… Por otra parte, aprendiendo a tener una lectura más humanista y positiva de los momentos más dolorosos. Por ejemplo, en una situación de rechazo amoroso, intenta no contarte el hecho como algo personal sino que puedes extraer una lectura positiva de aquello que te pasó. En ocasiones, gracias a que algo no salió como tú esperabas, descubriste algo mucho mejor en tu camino.

Dedica una tarde a mirar fotografías y rescatar los recuerdos de una forma más objetiva. A través de una imagen, de pronto, vuelven a tu memoria muchos detalles. Imágenes de felicidad que forman parte de tu vida y que conforme más años pasan, más valor tienen. Observa tu yo interior desde la perspectiva de la madurez. Gracias a quien fuiste ayer, eres de este modo hoy. Es decir, el pasado es el trampolín perfecto de tu evolución emocional para caminar por la vida con ilusión. No des importancia a situaciones que te restan energía y que te hacen sentir mal contigo mismo. Aquello que te hizo sufrir ayer no tiene que causarte dolor ahora.