Consejos para superar el estrés
El estrés aparece cuando estamos sobrecargados o bajo presión. El cuerpo está sufriendo una amenaza física o emocional. El corazón late más deprisa, los músculos se tensan y las pupilas se dilatan. En general entramos en un estado de alerta. El estrés es uno de los males más extendidos entre la población, el ritmo de vida frenético que llevamos nos impide desconectar de la rutina. Sin embargo, el problema grave aparece cuando se hace crónico.

No olvides que cada persona tiene su propia tolerancia al estrés. No todo el mundo lo padece del mismo modo. Lo que puede ser estresante para unos, puede no serlo para otros y viceversa. Intenta siempre buscar la felicidad en los pequeños detalles, en tu propia realidad, y no en lo que imaginas de cara al futuro.

Escucha tu cuerpo, presta atención a las señales que recibes. No te obsesiones en perseguir metas imposibles, es mejor avanzar progresivamente. En todo caso, acepta las cosas como son, no intentes cambiar lo que está fuera de tu control. No busques la perfección porque es algo que no existe, acepta tus propios errores, todos los cometemos, lo importante es aprender de ellos para superarte.

No asumas más tareas que las que realmente puedes cumplir. El tiempo es limitado y a pesar del gran trabajo que tenemos, necesitamos descansar. Aprende técnicas de respiración o de relax que te ayudarán a terminar el trabajo reduciendo el nerviosismo que aparece en las situaciones más estresantes.

En el caso que te veas superado, consulta a tu médico para que te recomiende una metodología que evite generar estrés, así podrás investigar más profundamente los motivos del agotamiento y encontrar la solución más adecuada. No obstante, recuerda que unas pequeñas dosis de estrés son saludables porque nos impulsan a seguir adelante con esfuerzo.