Consejos para una vida intelectual plena
El ser humano es un ser racional, esta cualidad es la que nos diferencia por encima de todo de los animales. La vida intelectual es tan importante que, por eso, muchas personas temen el momento de la jubilación porque sienten vértigo ante la sensación del tiempo vacío. En realidad, el tiempo se llena precisamente a través de planes y actividades con las que uno disfruta y se siente mejor. ¿Qué puedes hacer para tener una vida intelectual gratificante?

En primer lugar, tener claro que hay tiempo para todo. Es decir, en la rutina, hay espacio para tratar temas más superficiales y otros momentos para hablar de temas profundos. Si quieres comportarte todo el día como un genio, entonces, puedes acabar agotado a nivel emocional y también, aburrir a los demás. Es importante que te adaptes a cada contexto. Por ejemplo, es mejor evitar ciertos temas en una cena distendida de amigos un sábado por la noche donde la prioridad es disfrutar y dar rienda suelta a la emotividad.

Para tener una vida intelectual plena en primer lugar, tienes que descubrir cuáles son tus aficiones para poder llevarlas a cabo. Si por ejemplo, te gusta escribir, puedes hacer un curso de escritura creativa, asistir a conferencias de escritores que se organicen en tu ciudad, leer libros, presentarte a concursos de literatura, estar al día de las noticias en el ámbito literario…

Por otra parte, potencia tu capacidad crítica. Aunque tengas en cuenta la opinión de los demás, es indispensable que tengas una actitud propia ante los problemas. Ver la televisión en exceso no es saludable porque favorece la pasividad. En cambio, otras actividades como pintar, te hacen ser más activo, poner tu propia huella personal en eso que estás haciendo. Tener una vida intelectual plena te hará ser más feliz y vivir mejor.