Consejos para relajarte
A nivel emocional, cada persona es un mundo, sin embargo, existen temas generales que sirven de ayuda al bien común. En esos momentos puntuales en los que pierdes la calma, la serenidad y la paz interior tienes que intentar recuperar tu centro vital que representa ese equilibrio perdido.

Qué hacer en una situación así

En un momento de malestar por una angustia importante es urgente que dejes aquello que estás haciendo para centrarte en ti. Conviene tener claro el orden de prioridades que fundamenta la salud. Tú eres lo primero en tu vida.

Existen entornos que favorecen la relajación, por ejemplo, los espacios naturales y abiertos en los que puedes respirar aire puro. En ese caso, cierra los ojos, respira profundamente y deja tu mente en blanco. Si lo prefieres, también puedes recrearte en el recuerdo de una escena de tu niñez que te hace feliz.

Rompe el diálogo interior que está marcado por la exigencia de los debería y sé más flexible contigo mismo. Tómate un tiempo de descanso durante la tarde. Túmbate en el sofá, pon música relajante de fondo y disfruta del momento.

Si estás en la oficina, entonces, busca una forma para desconectar durante unos minutos. Puedes observar el infinito desde la ventana de tu despacho, centra tu atención en la gente que camina por la calle, disfruta de la belleza de tu ciudad. Sal de tus propios pensamientos. También puedes ir al baño para bebér agua o ir a la cafetería para tomar una infusión.

Consejos para relajarte

Lo que debes evitar

En un momento en el que has perdido la calma, es posible cargar todo ese malestar contra una tercera persona. No cometas ese error porque es muy probable que te arrepientas de haber dicho algo que no sientes bajo el impacto de la ira. Si necesitas estar solo, dilo claramente.