Construir una relación de pareja sana
Cuando mantenemos una relación de pareja, no siempre lo hacemos de una forma sana. La trayectoria vital de cada miembro de la misma y su forma de ser pueden hacer que esta relación se vuelva tóxica y, en lugar de hacer felices y permitir crecer a ambos miembros de la pareja, se convierte en una relación que genera dolor y desencanto para ambos.

Para evitar esto y lograr construir una relación de pareja sana, es aconsejable seguir una serie de consejos:

– Entenderse: El entendimiento en la pareja se basa tanto en que exista una buena comunicación como en que los dos sepan escuchar. La comunicación nos permite hacer partícipe al otro de nuestros sentimientos, miedos y proyectos y la capacidad de escucha nos ayuda a comprender al otro.

– Tolerancia: Solemos partir de la base de que nuestras opiniones y creencias son las únicas válidas, lo cual provoca muchos choques entre las parejas. Aceptar que no siempre tenemos razón, que el otro es distinto y que tiene su forma de ver las cosas ayuda a superar muchas diferencias.

– Hacer frente a los problemas como un equipo, y no de forma individual. De este modo, los malos momentos contribuirán a que la unión sea más sólida.

– Independencia: Vivir en pareja no implica la pérdida total de la intimidad y del espacio para uno mismo. Ambos miembros tendrán intereses comunes, pero también individuales que deben seguir cultivando para que la relación no resulte asfixiante sino que se enriquezca con los aportes de cada uno.

– Confianza: Es sin duda otra de las piedras angulares de la pareja. No se trata de una confianza ciega, sino racional. Si nuestra pareja no nos da motivos para desconfiar, agobiarle con nuestros miedos y angustias sólo logrará enrarecer la relación y, probablemente, terminar con ella. La sinceridad es imprescindible cuando queremos que la relación se base en la confianza mutua.