Convierte los retos en nuevas oportunidades
Las personas necesitan cambiar y evolucionar para crecer como personas gracias a la inteligencia y la fuerza de voluntad. Pero más allá de todo impulso al cambio existe una tendencia inicial hacia la rutina como sinónimo de zona de confort. Cualquier persona se siente más segura en un primer momento cuando está en terreno conocido que ante el vértigo que surge ante el salto al cambio.

Sin embargo, los retos son oportunidades, puertas que te encuentras en el camino y que debes animarte a abrir con valentía para poder llegar a lugares a los que nunca hubieses imaginado. Tener la capacidad de sorprenderte es muy importante para mantener viva la ilusión que surge de la gratitud hacia la vida.

Asumir riesgos

El miedo al cambio es una realidad, sin embargo, es importante tener la inteligencia emocional de asumir riesgos entendiendo que en la vida es imposible movernos eternamente en el plano de las certezas absolutas. Alguien que tiene miedo a volver a fracasar en el amor, por ejemplo, cierra su corazón de entrada a cualquier nueva historia. De esta forma, surge el autoboicot de la profecía autocumplida.

La vida está para vivirla asumiendo riesgos de una forma racional. Es decir, no se trata de vivir al compás del impulso sino de meditar las consecuencias de los actos para poder tomar decisiones con madurez.

La edad no debería ser un condicionante para tomar decisiones importantes como apostar por la vocación profesional, creer en el verdadero amor o vivir la vida que tú quieres de verdad.

Convierte los retos en nuevas oportunidades

Supérate a ti mismo

No existe motor más importante que la fuerza de voluntad que tiene la capacidad de transformar el mundo interior de un ser humano. Dentro de ti tienes todos los recursos necesarios para adaptarte al cambio en positivo y convertir los retos en oportunidades de desarrollo.