Convivir con un enfermo de TOC
El trastorno obsesivo compulsivo lleva a la persona que lo sufre a seguir una serie de rituales para mitigar la ansiedad que siente. No puede evitar hacerlo, ya que si no, su nivel de angustia aumentará en grado sumo, y para evitar esto llevará a cabo conductas como lavarse repetidamente las manos, comprobar obsesivamente que todas las cerraduras están echadas o tocar repetidamente una serie de objetos en una secuencia determinada.

Esta multitud de comportamientos hacen que la convivencia con estos enfermos sea complicada, sobre todo porque quienes conviven con él muchas veces no entienden que la persona no puede evitar a cabo dichos comportamientos. El enfermo sabe que el comportamiento no es lógico y que es irracional, pero no puede dejar de llevarlo a cabo.

Lo más importante si se convive con un enfermo de TOC es mostrar nuestro apoyo y comprensión al enfermo. Si le recriminamos constantemente su comportamiento o hacemos gestos que indiquen que su comportamiento nos exaspera, sólo lograremos hacerle sentir peor, con lo cual su nivel de angustia aumentará y empeorarán sus síntomas.

No deberemos impedir que lleve a cabo sus rituales, pero tampoco deberemos colaborar con ellos, porque de ese modo los intensificaríamos.

Si la persona que sufre TOC aún no ha visitado un especialista, deberemos animarle a que lo haga. Las terapias que existen actualmente mejoran en gran medida los síntomas de TOC. A veces también es necesario que tome una medicación para eliminar los síntomas, en cuyo caso deberemos ocuparnos de que no deje de tomarla para evitar una recaída en los síntomas.

En los momentos en los que el trastorno empeore o el enfermo se sienta mal, hay que darle aliento, animarle a que siga adelante con el tratamiento, y ser su apoyo emocional.