Convivir con un narcisista
La convivencia con un narcisista nunca es sencilla. Su trastorno les hace sentirse especiales y necesitan una adulación y aprobación continua. Si nos arriesgamos a hacerles cualquier crítica o a expresar una necesidad o deseo que contravenga los suyos, nos ganaremos su rencor de inmediato y canalizará su rabia hacia nosotros, haciéndonos culpables de su malestar.

Si el trastorno que sufre el narcisista es muy profundo, la relación con este tipo de personas puede ser muy destructiva, por lo que lo mejor es guardar las distancias. Sin embargo, eso resulta muy difícil cuando el narcisista es alguno de nuestros padres, nuestra pareja o un compañero de trabajo. En este caso es necesario seguir unas pautas d de comportamiento que nos permitan mantener la relación sin salir nosotros dañados en el proceso.

Es necesario distanciarse a nivel emocional, para que de ese modo no nos afecte lo que nos diga. En su intento por mantener su estatus superior, sus palabras pueden ser muy humillantes y dañinas, y puede volverse una persona muy insensible. Por ello no asumas lo que diga de ti como una realidad, sino como producto de su enfermedad.

No le demuestres tus sentimientos. Al narcisista no le importa si estás deprimido o te sientes cansado, y si intentas contarlo te ignorará y seguramente saldrás herido por la indiferencia que muestra hacia ti, porque al narcisista sólo le importa cómo se siente él mismo. Habla de pasada de cómo te sientes y cambia de tema y confíale tus problemas a otra persona más receptiva.

No intentes cambiarlo, porque ello llevará a situaciones muy complicadas. Lo mejor es que cambies tú mismo, intentando que no te afecte su comportamiento. Piensa que no va expresamente contra ti, sino que se comporta igual con todo ser humano que no sea él mismo y no pierdas energías en un imposible. De ese modo la convivencia será más sencilla