Creando tus propias oportunidades
Seguramente tienes muchos proyectos guardados en algún cajón, esperando a que surja la oportunidad idónea para sacarlos a la luz. Pero, por mucho que esperas, esa oportunidad no aparece. El problema es que, si nos pasamos la vida esperando a que surja, puede que ésta no llegue nunca y nos pasemos la vida recordando ese sueño que teníamos y que nunca pusimos en marcha.

Para evitar esto, lo único que podemos hacer es crear nosotros mismos la posibilidad de que esa oportunidad nazca. Esperar el momento más propicio también, pero sólo es parte de la estrategia. Deberemos ser nosotros quienes hagamos surgir la posibilidad que está ahí, en algún lugar, esperando a que nosotros la localicemos.

¿Cómo? En primer lugar deberemos creer firmemente en que esa posibilidad existe, por lo cual debemos dejar de lado todo diálogo interno negativo que nos indique lo contrario. Si pensamos que los demás tienen suerte y nosotros no, o que nadie puede interesarse en un proyecto ideado por nosotros, ello nos detendrá en nuestra búsqueda.

Tenemos que aprender a confiar en nosotros, en nuestras capacidades y en que es posible que el proyecto, sea de la naturaleza que sea, salga adelante.

En segundo lugar deberemos comenzar a movernos en los círculos en los que proyectos como el nuestro se gestan y salen a la luz. Si quieres escribir un libro, contacta con otros escritores, aprende cómo funciona el mundo editorial, etc. Si has inventado algo, investiga sobre los cauces para dar a conocer tu idea, el proceso de las patentes, etc. De ese modo le darás forma.

Finalmente, no dejes ninguna puerta sin llamar, por peregrina que te pueda parecer. Aunque no dé resultados inmediatos, muchas veces hace falta un poco de tiempo para que la semilla que hemos plantado germine. Pon en marcha todas las iniciativas que se te ocurran y confía en que tu momento llegará.