Creatividad para mejorar tu vida
Tendemos a considerar el pensamiento creativo como un talento que sólo tienen aquellos que pueden pintar un cuadro, componer una sinfonía, escribir una novela, etc. Sin embargo, día a día, todos utilizamos el pensamiento creativo, ya sea para resolver un problema en el trabajo o para encontrar el modo de lograr que nuestro hijo se duerma. Aplicado a nuestra vida, este pensamiento creador nos puede ayudar a realizar esos cambios que tanto deseamos.

Vivimos en una rutina diaria en la que casi cada minuto de nuestra vida está preconcebido y podemos predecir con poco margen de error lo que va a suceder. Nuestra mente, entonces, se centra en lo predecible o en aquello a lo que tenemos que hacer frente cada día, y poco a poco parece que nuestros horizontes se van cerrando y que estamos instalados en una especie de raíles de los que no podemos salir. Es entonces cuando el pensamiento creativo nos ayuda a crear nuevas posibilidades que, posteriormente, podemos transformar en realidad.

No se trata de ensoñaciones que nos alejan de la realidad, sino de dejar fluir nuestros pensamientos, permitiéndonos imaginar aquello que ahora nos parece imposible. El pensamiento creativo también nos ayuda a encontrar el camino para lograr nuestros objetivos, sobre todo cuando parecemos encontrarnos ante un callejón sin salida. Es entonces cuando tenemos que buscar un enfoque diferente para esta situación, una solución que hasta entonces no se nos había ocurrido, en suma, es el momento de utilizar el pensamiento creador.

No siempre es fácil ponerlo en marcha, sobre todo si nos hemos acostumbrado a ceñirnos a la realidad. En ese caso, tendremos que entrenarlo, por ejemplo, preguntándonos cada día “¿Qué pasaría sí…?, y vislumbrando la posibilidad que nos interesa, dejando que nuestra mente tenga libertad a la hora de encontrar nuevas posibilidades.