Crecimiento personal en pareja
En una relación de pareja existe mucho crecimiento personal porque la convivencia no siempre resulta fácil. Cuando compartes tu vida con otra persona aprendes a ceder, aprendes a negociar y también, te adaptas a las necesidades de la otra persona. Por ello, resulta tan importante tener en cuenta que a largo plazo, el amor también es una escuela de aprendizaje en la que adquieres muchas competencias a nivel emocional.

Pero el crecimiento personal también se esconde en el seno de la pareja porque más allá de formar un tándem común, la realidad es que como personas individuales, también existe un crecimiento personal de fondo. De hecho, para estar bien junto al otro es indispensable estar bien uno mismo. En una pareja también sucede una realidad que pocas personas tienen en cuenta. Y es que, las parejas que se casan jóvenes olvidan que a partir de ese momento, las personas también cambian. Y el cambio no se produce siempre en paralelo porque estamos hablando de dos personas diferentes.

Es decir, aunque dos personas tuviesen un carácter muy compatible en la juventud puede que no lo tengan a los cincuenta años porque la personalidad de cada uno también evoluciona de una forma totalmente distinta en base a las circunstancias, el paso del tiempo, el pensamiento y la actitud. El crecimiento personal es muy importante en el seno de la pareja para que la relación no se rompa. Sin embargo, es importante que el trabajo por ser una mejor persona sea mutuo y no individual: una persona no puede compensar las carencias ajenas, ni los vacíos internos del otro.

Por ello, en una relación es tan fundamental que cada uno se esfuerce por corregir sus propios defectos en vez de quedarse en la comodidad de señalar con el dedo los puntos negativos del carácter del otro.