Creencias que nos complican la vida
Todos tenemos creencias, ideas que nos han sido transmitidas por nuestra familia, el entorno en que vivimos o la sociedad y que las aceptamos como verdaderas aunque nunca las hayamos puesto en cuestión. Algunas de ellas son válidas y nos facilitan la vida, pero otras nos la complican, aumentando nuestro sufrimiento, ira y frustración ya que una y otra nos damos de bruces con la realidad. Alguna de estas creencias son:

– Si soy bueno con alguien, el otro deberá serlo conmigo: Esta creencia implica un deseo de control sobre el comportamiento del otro. Partimos de la base de que si cuidamos y ayudamos a otra persona o nos portamos bien con él o ella, esa persona responderá de la misma forma. Sin embargo, nos olvidamos de la su libertad, por lo que unas veces sí puede responder como esperamos y otras no, lo que hace que nos enfademos con esa persona y sintamos rencor hacia ella.

Debemos aceptar que los demás pueden comportarse cómo quieran o crean conveniente independientemente de nuestro comportamiento hacia ellas. Debemos hacer las cosas por nosotros mismos, y no esperando una compensación a cambio.

– Puedo cambiar a los demás: Esta es una creencia que lleva a la ruptura a muchas parejas, en las que uno de los miembros se casa pensando que, si presiona lo suficiente al otro miembro de la pareja, él o ella cambiará y se adaptará a sus deseos y costumbres. El resultado suele ser el contrario, porque la persona se suele sentir atacada y herida, con lo cual el esperado cambio no se producirá, y sí la infelicidad de ambos. Debemos tener en cuenta que sólo podemos cambiarnos a nosotros mismos y que no podemos esperar que los demás cambien sus comportamientos sólo para hacernos más felices a nosotros.