Crisis de valores de la sociedad actual
Estamos acostumbrados a escuchar hablar sobre la crisis económica de una forma lógica en tanto que el desempleo se ha convertido en una preocupación notable y generalizada a nivel social. En sentido estricto, una crisis también puede ser positiva en tanto que, a nivel humano, por ejemplo, cualquier persona se fortalece tras hacer frente a un momento de dificultad, al igual que el amor puede ser más perfecto y más real tras la superación de una etapa crítica. Sin embargo, algunos autores también se animan a hablar en nuestros días no sólo de crisis económica, sino también, de crisis de valores. Una observación que me parece muy acertada y muy inteligente desde un punto de vista filosófico.

Para empezar, sería importante pensar en el concepto de éxito que se ofrece hoy día. Por una parte, se muestra el éxito como un bien que va asociado de forma directa al dinero y que además, se puede alcanzar de una forma rápida y meteórica. Para entender este punto, sólo tienes que observar cómo se idealiza la carrera de algunos actores o actrices jóvenes que tuvieron un momento de fama gracias al éxito de una serie de televisión.

Pero también, puedes comprobar este punto viendo la suerte que tienen a nivel laboral algunos personajes de la prensa rosa, en cuyo currículum sólo destaca el hecho de haber sido pareja en algún momento de un rostro popular. Por supuesto, algunos reality se han convertido en la licenciatura ideal para muchas personas que sin estudiar, encuentran una popularidad notable a nivel social.

Por otra parte, la sociedad actual está marcada por un claro relativismo ético en el que todo vale, es decir, lo adecuado de una acción queda al amaparo de la conciencia individual. Ya nadie parece pensar en el bien común, ese bien social del que tanto hablaron de forma sabia Sócrates, Platón y Aristóteles.