Cuál es el amor que cura
El amor es una de las palabras más utilizadas, y sin embargo, en muchas ocasiones también se utiliza fuera de contexto o incluso, se infravalora el término amor al reducirlo, principalmente, a las relaciones de pareja. El amor es una expresión del propio vivir, aquello que de verdad nos hace únicos e irrepetibles. El amor de verdad es aquel que cura las heridas del alma pero curiosamente, este amor no está marcado por la exigencia sino por la comprensión y la humanidad.

Querer a una persona de verdad significa comprender su recorrido vital e intentar entender cómo le ha marcado y qué esfuerzos ha tenido que hacer para sobreponerse a las situaciones de complejidad. Este ejercicio de empatía puede servir de ayuda en cualquier tipo de vínculo familiar.

Cuál es el amor que cura

Aceptación y respeto

El amor es aprender que no podemos pedirle a otra persona cómo queremos que sea sino aprender a aceptarle tal y como es. Claro que se pueden plantear peticiones pero no hasta el punto de querer modificar la personalidad de alguien a nuestro antojo. No existe amor en ningún tipo de relación cuando solo existe la perspectiva del yo. El individualismo puede derivar en la utilización de otra persona de acuerdo a mis propias expectativas. A través del amor se crea un nuevo marco de referencia que da un nuevo sentido al yo y al tú: el nosotros.

El amor que cura es aquel que va acompañado de gratitud por aquello que el otro ha podido hacer por nosotros. De perdón al darnos cuenta de que sus errores son muy similares a los que hemos podido cometer nosotros mismos. El amor es aquel que nos lleva a mirarnos a nosotros mismos con humildad en el espejo de la mirada ajena.

El amor que de verdad te impulsa como persona es aquel que te ayuda a potenciar tus fortalezas pero también, a intentar corregir tus puntos débiles. El amor es esfuerzo porque en muchos casos hay que aprender a ceder y también, intentar entender el punto de vista del otro incluso cuando no se comprenda.

Cuál es el amor que cura

Un amor cargado de esperanza

El amor que cura se muestra en la compañía de esas personas que más allá de sus debilidades y defectos, están a tu lado en los momentos realmente significativos de tu vida. Es en estas situaciones de la vida cuando se observa con más claridad quién está más cerca y quién se evade de posibles compromisos.

El amor que cura también es aquel que va acompañado de la esperanza que te ayuda a darte cuenta de la proyección de futuro que tienes como persona. Es decir, tus circunstancias presentes no determinan las circunstancias del mañana sino que a través de tu intuición, tu sensibilidad, tu sentido común, tus ganas de aprender y tu afán de superación puedes seguir evolucionando en todas las áreas de la vida.

El amor humano es imperfecto y limitado. También está marcado por la impaciencia, el cansancio y el ego. De hecho, el ego es una de las principales barreras en el equilibrio de un amor sano. Pero el amor comienza contigo mismo: intenta que tu vida sea bonita, cuida tu diálogo interior, baila al compás del ritmo de la vida intentando sumar autoestima y superación a tu presente. Y el amor hacia ti mismo comienza por cuidar tu propia salud a partir de unos hábitos de alimentación, ejercicio físico, descanso y espacios de amistad.