Cualidades de una crítica constructiva
Algunas personas toman por costumbre criticar a terceros en las conversaciones cuando éstos, están ausentes. Este gesto muestra poca madurez emocional, pocas inquietudes en tanto que existen temas muchos más ricos para compartir entre amigos y también, es una falta de respeto a los demás. Dentro de los diferentes tipos de críticas, la constructiva es aquella que te ayuda a crecer, te aporta algo nuevo, te enriquece y te potencia. Sin embargo, no siempre sabemos cómo plantear de la forma correcta este tipo de críticas que pueden sentar mal a quien las recibe.

¿Cuáles son las características de una crítica constructiva? En primer lugar, se plantea en el entorno adecuado y en las circunstancias favorables. Si puedes decirle algo a otra persona estando a solas, mejor que delante de gente. Todos nos sentimos mejor cuando nos dicen algo en la intimidad. De lo contrario, aquel que la recibe podría sentirse ridiculizado o poco valorado.

Por otro lado, al realizar una crítica de este tipo es fundamental ser breve en el mensaje y no dar rodeos, ni alargar el tema. Aquel que lo recibe es capaz de extraer la idea principal. Por otro lado, conviene expresar la crítica en primera persona, es decir, haciendo alusión a los propios sentimientos. Por ejemplo: “Cuando llegas tarde a las citas me siento poco valorado por ti”. Evita hacer reproches y acusaciones directas.

A nivel corporal, también es fundamental cuidar el lenguaje que transmites. Para ello, ten un tono amable, sonríe, evita hacer dramatismos, mira a los ojos de la persona que te escucha, intenta hablarle como te gustaría que te trataran a ti en sus circunstancias. Y también, debes dar tiempo al otro para que cambie de conducta una vez que ya le has dicho tu mensaje. Deja de lado las críticas destructivas: aquellas que son hirientes y hacen daño.