¿Cuándo debemos acudir al psicólogo?
Aunque la figura del psicólogo está cada vez más presente en nuestras vidas, para muchas personas el psicólogo es un profesional al que sólo es necesario acudir cuando tenemos un gran trastorno o desorden psíquico, como una esquizofrenia o similar. Por ello, aunque notemos que algo anda mal, y que necesitaríamos ayuda a para salir de la situación anímica en la que nos encontramos, ir al psicólogo no lo consideramos como una opción, porque nos avergüenza la idea de que el psicólogo nos reprenda por haber ido a molestarle con nuestras “pequeñeces”.

Pero esas “pequeñeces” hacen que cada vez salgamos menos de casa o que no tenemos amigos o que nos tomemos todos los remedios conocidos para intentar no pasar otra noche más en vela, porque hace muchos días que no podemos dormir. Pasa el tiempo y cuando ya no podemos más es cuando acudimos al psicólogo.

No es necesario llegar hasta ese punto. El momento de acudir al psicólogo es aquel en el que nos encontremos ante un problema que, por mucho que lo hemos intentado, no podemos solucionar por nosotros mismos, por ejemplo:

– Si hay comportamientos que evitamos una y otra vez hasta el punto que no podemos disfrutar con normalidad de nuestra vida.

– Cuando sentimos que nuestra vida no tiene sentido, que nunca podremos salir adelante, y nos sentimos tristes en todo momento, cansados, apáticos, llorando sin motivo e incapaces de encontrar una salida a esa solución.

– Si una y otra vez repetimos actos o pensamientos sin saber por qué, pero lo hacemos porque, de no hacerlo, generamos un estado de ansiedad que nos resulta insufrible como lavarnos las manos, tocar las puertas, etc.

– Si notamos que no sabemos solucionar conflictos con nuestra pareja, familia o colegas del trabajo, que cuando estos surgen adoptamos una actitud de huida o de agresividad que lo agrava en lugar de solucionarlo.