Cuándo dejar para mañana lo que deberías hacer hoy
Cuando posponer para mañana algunas tareas se convierte en un hábito, aumenta el nivel de ansiedad como consecuencia de esa mala gestión del tiempo. Sin embargo, también existen circunstancias en las que es positivo ser flexible a nivel emocional para hacer excepciones a la norma. En algunos casos, lo más sabio es dejar para mañana algunas tareas. ¿Cuándo saber si estás en uno de esos momentos?

Si tienes falta de tiempo y un exceso de tareas por llevar a cabo en lo que te queda de día, es aconsejable que con realismo asumas esta falta de tiempo y establezcas un orden de prioridades entre aquellos asuntos urgentes y aquellos aspectos que sí podrían esperar para mañana. Pero en ese caso, realiza esas tareas pendientes, mañana a primera hora.

Cuando no te encuentras bien

La salud es uno de los principales motores del bienestar. Y existen días en los que puede que no te encuentres al cien por cien de energía. Días en los que lo único que tienes ganas es de llegar a casa para descansar y estar cómodo. Si no te encuentras bien por algún motivo físico o emocional (la ansiedad también puede producir agotamiento), puede ser saludable que dejes alguna tarea que deberías haber hecho hoy para el día siguiente.

Cuándo dejar para mañana lo que deberías hacer hoy

Cuando quieres priorizar otro asunto

Existen imprevistos en la rutina cotidiana y puede ocurrir que como consecuencia de una sorpresa agradable en tu tiempo de ocio prefieras priorizar un elemento concreto sobre otro. Por ejemplo, puede que hayas recibido una propuesta para quedar con un amigo al que hace un tiempo que no ves, y prefieres invertir tu tiempo en ese plan porque también es un signo de inteligencia emocional saber aprovechar los momentos.

Evidentemente, existen tareas de trabajo que no pueden dejarse ni siquiera para mañana, sin embargo, existe un amplio abanico de recados en la vida personal que también ocupan mucho tiempo. Y es en este ámbito donde puedes aumentar tu flexibilidad.