Cuando el amor da paso al sufrimiento
El amor es una de las experiencias más gratificantes del ser humano, de hecho, amar es una cualidad que te define en esencia como persona. Existen diferentes tipos de amor, sin duda, el enamoramiento marca una etapa mágica en tu camino. Y es que, bajo el efecto de la perfección de esta emoción todo adquiere un color diferente, más bonito y te sientes más feliz. En ocasiones, el amor da paso al dolor, al sufrimiento, la amargura y el llanto. ¿Qué tipo de circunstancias provocan este cambio?

En ocasiones, la causa del malestar está en uno mismo. Así sucede cuando un día te das cuenta de que no estás enamorado de la persona con la que compartes tu vida. Le quieres pero no como se debe querer a una pareja. Por ello, el nivel de infelicidad es muy elevado y se siente dolor y desconcierto. Sin duda, ante una situación así, se debe apostar por la honestidad y tomar una decisión. La otra persona merece tu sinceridad.

En otras ocasiones, el dolor también puede ser síntoma de una crisis de pareja. Sin embargo, no conviene tirar la toalla ante el primer obstáculo porque las crisis también se superan y fortalecen el amor. Por supuesto, existen situaciones límite como los malos tratos, que causan un gran sufrimiento y reducen la autoestima de la víctima al mínimo. Esta es una de las razones por las que resulta tan difícil pedir ayuda. Sin embargo, alguien que se encuentre en esa situación, debe alejarse de una persona así y buscar apoyo en amigos y familiares.

En otras ocasiones, el abandono de la pareja y su rechazo también causa un gran malestar. Por suerte, con el tiempo, dicho dolor empieza a remitir. Existen otras circunstancias en una relación de pareja que también causan dolor por ejemplo, los celos o una infidelidad.