¿Cuándo es difícil vivir el presente?
Vivir el presente es un objetivo positivo, sin embargo, conviene partir de una premisa realista. Dependiendo de las circunstancias personales, existen momentos en los que es más difícil vivir el ahora. En Psicoblog, te damos cinco ejemplos que muestran esta realidad.

En el desempleo

La economía es un factor muy importante para tener una estabilidad emocional y vital. Por ello, los parados de larga duración tienen su mente puesta en el futuro, a la espera de que en algún momento, su suerte cambie.

En la enfermedad

Vivir el día a día en la enfermedad también es muy importante, pero es humano que la mente viaje en ciertos momentos hacia el mañana con el deseo de que todo el sufrimiento termine pronto. La incertidumbre de no saber qué pasará mañana, cuando se trata de una enfermedad grave, añade más dolor todavía.

En las preocupaciones

Las preocupaciones importantes pueden causar un gran desgaste que roba incluso el descanso adecuado a quien las sufre. Quien se preocupa no se ocupa sino que se adelanta a lo que puede pasar y se sitúa en el mañana.

Las preocupaciones roban la paz del momento presente y aunque lo positivo es que sea la persona quien pueda tener el control de sus pensamientos, puede haber momentos en los que las preocupaciones, alteren el ánimo del sujeto.

¿Cuándo es difícil vivir el presente?

En un proyecto a largo plazo

Cuando una persona tiene un proyecto a largo plazo, vive su presente pero con un peso del futuro muy importante. Así sucede, por ejemplo, en la preparación de un examen, en una oposición o en la realización del doctorado. Etapas en las que es posible sufrir estrés.

En el desamor

Una persona que vive un desamor, vive en gran medida en el pasado cuando recrea los momentos felices de la relación y observa su futuro con incertidumbre. Su presente le duele demasiado.