Cuándo es mejor no casarse
Casarse no es una obligación pese a que algunas personas vivan este paso como una especie de imperativo social marcado por convencionalismos de aquello que supuestamente debe hacerse a cierta edad. Sin embargo, aquellas decisiones personales que implican a una segunda persona, deben tomarse con una mayor responsabilidad todavía para no jugar con las expectativas ajenas: ¿Cuándo es mejor no casarse?

Es mejor no hacerlo cuando el primer pensamiento que viene a la mente de aquel que está a punto de dar el paso es que podrá divorciarse si la historia no sale bien.

Este tipo de pensamiento muestra un grado de inseguridad y de inmadurez respecto de lo que implica el matrimonio. Evidentemente, la separación es una posibilidad pero no es un buen indicio cuando esta opción se valora incluso antes de darse el caso.

Cuando no existe un proyecto de vida compatible

El amor es mucho más que enamoramiento. También debe existir un proyecto de vida compatible por ambas partes, un estilo de vida marcado por unos valores que sean la base de ese camino en común. Si no existe este plan de acción conjunto, no existe relación de pareja sino individualismo que tarde o temprano deriva en soledad.

Cuándo es mejor no casarse

Cuando tienes dudas

Cuando tienes más dudas que certezas. Cuando el peso de la inseguridad se convierte en una barerra que te impide disfrutar de los preparativos de boda. Cuando una persona se casa con la sensación de que se encuentra ante su último tren y asume con angustia esta última posibilidad, también debe valorar hasta qué punto está tomando esta decisión de boda por amor o por desesperación.

Cuando una voz interior te dice que no estás preparado para dar ese paso. Cuando el sí quiero se convierte en una excusa para evitar el miedo a la soledad.