Cuándo se produce el cansancio mental
Estamos muy acostumbrados a entender el cansancio o el agotamiento en relación con el plano físico. Por ejemplo, es habitual que una persona mayor se canse tras haber dado un largo paseo. Pero, el ser humano no sólo está constituído por materia sino también, por realidades que se sienten pero no se ven.

Los sentimientos, por ejemplo, no se ven al igual que un paisaje. Nadie puede decir de qué color es el amor o cuánto pesa este sentimiento, sin embargo, la envidia, la ira, el rencor o el sufrimiento son realidades que no se ven pero que existen en la subjetividad de la conciencia y de uno mismo. Por otra parte, un pensamiento, en sí mismo, también es inmaterial. Filósofos como Aristóteles o Tomás de Aquino tomaron el concepto mental como una copia inmaterial del objeto real.

El cansancio mental se produce como consecuencia de un esfuerzo prolongado excesivo a nivel intelectual, por ejemplo, tras haber preparado un duro examen, tras el estudio intenso de una oposición, tras haber pensado mucho tiempo en la solución de un problema grave, tras convivir con el estrés y la ansiedad… El cansancio psicológico también se puede producir en personas que cuidan de un enfermo de alzheimer, por ejemplo, por ello, hoy día la insistencia sobre la necesidad de cuidar al cuidador es más que notable.

Para poner fin al cansancio mental es importante parar y desconectar. Dormir más, realizar un viaje para romper con la rutina, descolgar el teléfono durante horas, disfrutar de la tranquilidad y de la calma… En ocasiones, el cansancio psicológico también es consecuencia de la tristeza, una emoción que indica que algo está pasando en tu interior que hace que no te sientas feliz en ese momento de tu vida. Existen profesiones en las que es habitual que se produzca el cansancio intelectual: investigador, profesor, escritores, filósofos…