¿Cuánto tiempo pierdes por culpa del miedo?
Existen distintos fantasmas emocionales que pueden convertirse en motivo de sufrimiento. Uno de esos fantasmas emocionales es el miedo. No tanto el temor en sí mismo como ese enganche que a veces tenemos hacia este sentimiento cuando damos vueltas y vueltas al objeto de nuestra preocupación y, finalmente, desistimos en la lucha por nuestros sueños.

Una de las principales consecuencias negativas del miedo es la cantidad de tiempo que perdemos antes de dar el paso para lograr una meta. Tomar conciencia del tiempo que pasamos estancados en un punto determinado puede ayudarnos a tomar impulso para ir más allá de ese temor ya que el tiempo es uno de los bienes más preciados de la existencia humana.

¿Cuánto tiempo pierdes por culpa del miedo?

Deja de alimentar tus miedos

Alimentamos el miedo cuando buscamos la certeza absoluta en la consecución de una meta. Y al no poder alcanzar esta certeza en la práctica nos refugiamos en la aparente seguridad de no hacer nada.

Para superar un temor también es muy importante poner nombre concreto a ese miedo, es decir, identificarlo. Los miedos que producen ansiedad se convierten en una burbuja envolvente en la que el temor también parece irracional. El miedo no es negativo en sí mismo, todo lo contrario. El temor tiene una función positiva muy valiosa puesto que nos ayuda a ser más prudentes. Lo que puede resultar negativo es la actitud que adoptamos frente al temor buscando certezas imposibles.

La experiencia frente al temor

Nadie puede adelantarse al propio vivir. Es decir, la experiencia práctica aporta muchas respuesta. Es mejor tirar la toalla ante un temor determinado que estar estancado durante años en el debate interior del miedo marcado por el esquema: “Sí me gustaría intentarlo pero no puedo hacerlo”. Esta lucha interior produce un gran desgaste.

Es más estimulante dejar aparcados ciertos sueños durante un tiempo valorando la posibilidad de retomarlos en otro momento.