4 causas frecuentes de estrés
El estrés puede interferir de modo habitual en nuestra rutina cotidiana en mayor o menor medida. Las preocupaciones producen una tensión interna que causa malestar cuando se acumulan, es decir, cuando no encontramos una solución ante dicha alternativa. Esta es una de las razones por las que debemos ocuparnos de nuestros asuntos en presente pero no preocuparnos por ellos (anticiparnos, antes de tiempo).

Carga de trabajo extra

Dependiendo del puesto de trabajo que una persona ocupa en su empresa, puede vivir temporadas con una carga de trabajo extra. Este trabajo de más que roba espacio al tiempo de ocio, termina robando el equilibrio entre el plano personal y el ámbito profesional.

Diferencias personales en la amistad

Las diferencias personales en la amistad producen sentimientos encontrados como la tristeza, decepciones, envidias, soledad… En este contexto, vivimos muchos instantes felices, sin embargo, también podemos ser vulnerables ante el efecto de sentimientos menos agradables que de una forma indirecta producen estrés al romper con el bienestar. Por ejemplo, una crisis de pareja puede derivar en situaciones estresantes, la falta de contacto con una persona próxima, el efecto negativo de las compañías negativas (personas tóxicas).

Una entrevista de trabajo o un examen

Una entrevista de trabajo o un examen son algunas de las pruebas que afrontamos en nuestra vida y ante las que nos disponemos con la responsabilidad de querer hacer las cosas lo mejor posible porque somos conscientes de aquello que ganamos o perdermos de acuerdo a los resultados.

4 causas frecuentes de estrés

Desempleo de larga duración

El desempleo de larga duración produce una gran tensión como consecuencia de la incertidumbre de futuro que produce la ausencia de resultados óptimos a corto plazo ante la búsqueda de empleo. Además, el desempleo también viene acompañado de un cambio en el estilo de vida (ausencia de horarios habituales).