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La tristeza es un sentimiento muy humano es esencial tener una actitud proactiva para no paralizar la vida en una situación de dolor. Incluso en una situación de sufrimiento, la vida continúa. ¿Cuáles son las cuatro posibles consecuencias de la tristeza anímica?

Falta de apetito

Una persona que sufre una tristeza por desamor, por ejemplo, puede experimentar falta de apetito ante ese nudo en el estómago que produce la angustia del desamor. Existen personas que en etapa de tristeza tienden a descuidar su alimentación por lo que es esencial poner la atención en este punto para que ésto no ocurra. En caso contrario, y fruto de la ansiedad, una persona también puede comer sin control para intentar llenar ese vacío interior.

Aislamiento

Una de las posibles consecuencias de la tristeza es la tendencia al aislamiento propia de aquel que quiere estar solo. En una etapa de tristeza puede ocurrir que la persona sienta que no conecta con los demás porque tiene otras preocupaciones que le inquietan.

Sedentarismo

Otra de las posibles consecuencias de la tristeza es el sedentarismo y la apatía. La falta de iniciativa para llevar a cabo ciertas actividades ante una especie de pereza vital que en ciertos momentos, lo inunda todo.

Cuatro consecuencias de la tristeza profunda

Pensamiento negativa

Una persona que sufre un periodo de tristeza tiene más pensamientos negativos a lo largo del día que aquel que vive un buen momento. Las circunstancias externas influyen de forma directa en el modo de sentir interno. Este pesimismo también se puede proyectar incluso hacia el futuro en la medida que aquel que vive un mal momento, puede imaginar una situación de futuro que también está marcada por los miedos y las inseguridades del momento.

Sin embargo, los posibles efectos de la tristeza no son inevitables sino que se pueden combatir a modo de resiliencia.