Cuatro consejos para sentirte mejor contigo mismo
Tener una buena relación con uno mismo es más difícil de lo que parece a simple vista. Se trata de una relación compleja, profunda y llena de matices. En general, en el proceso de madurez, cuando una persona se conoce más a sí misma, tiene las claves para aprender a tratarse del modo adecuado con amor y respeto. Aquí tienes cuatro consejos que pueden servirte de ayuda para mejorar la relación que tienes contigo mismo.

En primer lugar, aprende a valorarte con tus virtudes y con tus defectos. No hay nada que te pueda hacer sufrir más como tener el deseo de querer ser perfecto. Todo el mundo comete errores, tiene limitaciones, cambios de estado de ánimo, momentos de tensión emocional… Por ello, aprende a relajarte y cuando te enfrentes a alguna situación que no te guste, intenta pasar página. Perdónate a ti mismo por temas del ayer que siguen afectándote hoy.

Céntrate en el lado bonito y amable de tu vida. No te centres en las carencias físicas o emocionales que te rodean. Aprende a ser feliz con lo que tienes, por ello, pon en práctica la autoaceptación. Igual que aceptas a tus amigos y a tu familia, puedes comenzar a valorar tu presente y a ti mismo. Tener luchas internas, no es nada saludable a largo plazo porque es como arrastrar una carga pesada sobre la espalda. Libérate de emociones que no te hacen sentir bien para dar el paso a la alegría, la ilusión, la motivación y el bienestar.

Para sentirte mejor contigo mismo puedes rodearte de personas que te quieren y que te valoran de verdad. El hecho de sentirte querido también te ayuda a ti a quererte más y mejor a ti mismo. La vida es una aventura valiosa que merece la pena de verdad. Por ello, ten paciencia y fuerza de voluntad.